En el tiempo actual en el que todos vamos con prisas y corriendo a todos lados y cuando nos faltan horas en el día a día es necesario buscar estrategias para optimizar las tareas diarias. Esto es especialmente relevante cuando la enfermedad renal condiciona la alimentación e impone el uso de determinadas técnicas culinarias para reducir el contenido de diversos electrolitos como el sodio, el potasio y el fósforo. Una de ellas es el «batch cooking» o dedicar un día a cocinar para el resto de la semana. Esto requiere planificación y adecuadas medidas de conservación de los alimentos cocinados. Esto es en lo que se centró el taller que se realizó el 26 de mayo, dirigido por nuestra nutricionista.




